Bleisure: combina trabajo y placer en Ciudad de Panamá
Llegas el lunes para una reunión. El martes tienes una presentación importante.
El miércoles termina la agenda. Y el vuelo de regreso podría salir esa misma noche.
O podrías quedarte un poco más. Esa pequeña decisión resume bastante bien una tendencia que ha transformado la manera de entender los viajes corporativos: bleisure, la combinación de business y leisure, o negocios y placer. La idea es sencilla: aprovechar un desplazamiento laboral para disfrutar también del destino.
Y Ciudad de Panamá parece hecha para ello.
Una agenda corporativa puede convivir con gastronomía, compras, bienestar, historia y vida urbana sin necesidad de organizar un segundo viaje.
¿Qué es exactamente un viaje bleisure?
No existe una única fórmula. Puede significar añadir una noche al final de un viaje de negocios. Reservar la tarde libre después de una reunión. Llegar un día antes.
O aprovechar el fin de semana cuando un compromiso laboral termina un viernes.
Lo importante es cambiar la manera de pensar el viaje.
Ya no se trata únicamente de “¿a qué hora termina mi reunión?”, sino de preguntarse:
“¿Qué puedo descubrir cuando termine?”
Panamá facilita esa transición Ciudad de Panamá combina una intensa actividad empresarial con una amplia oferta de gastronomía, compras, cultura, entretenimiento y bienestar. Esto permite que el mismo viaje tenga dos ritmos.
Durante el día: reuniones, networking, presentaciones y decisiones.
Después: una cena, un cóctel, una experiencia de bienestar o unas horas para descubrir la ciudad. No necesitas elegir entre trabajar y viajar. Con buena planificación, puedes hacer ambas cosas. Elige un hotel que funcione para los dos lados del viaje Aquí la ubicación y los servicios son especialmente importantes.
Durante las horas laborales necesitas eficiencia. Cuando termina el trabajo, quieres comodidad y alternativas para cambiar de ritmo.
Las Américas Golden Tower Panamá, ubicado en el centro financiero y comercial de Ciudad de Panamá, reúne precisamente esas dos dimensiones.
Cuenta con espacios para reuniones y eventos corporativos, pero también con gastronomía, piscina climatizada, gimnasio y Moksha Spa & Wellness.
El mismo ascensor puede llevarte de una jornada de trabajo a unas horas dedicadas al descanso. Eso es bleisure en su versión más sencilla.
De la reunión a la piscina
Hay días en los que no quieres hacer turismo después de trabajar. Solo quieres cambiarte de ropa y desconectarte. La piscina cubierta climatizada de Golden Tower, ubicada en el piso 6, permite crear ese cambio de ritmo sin salir del hotel. Puede ser una hora. Quizás menos. Lo importante es establecer una separación entre trabajo y tiempo personal. Porque estar fuera de la oficina no significa necesariamente haber dejado de trabajar. A veces necesitamos hacerlo conscientemente.
Cambia los correos por bienestar
Otra alternativa es dedicar unas horas al spa.
Moksha Spa & Wellness ofrece tratamientos, sauna, baño turco y circuito hídrico en un ambiente pensado para el descanso. Después de vuelos, reuniones y largas horas sentado frente a una pantalla, reservar un momento para el bienestar puede convertirse en una de las mejores decisiones del viaje. No necesitas esperar a estar oficialmente de vacaciones para descansar.
Haz de la cena tu primer plan de ciudad
Una de las maneras más fáciles de incorporar placer a un viaje de trabajo es a través de la gastronomía. En lugar de cenar rápidamente mientras respondes correos, convierte una noche en una experiencia. Puedes comenzar dentro del propio hotel.


6. Convertirse en parte de la tripulación del Capitán Estrella
El juego también puede ser una forma de descubrir y aprender.
El Club del Capitán Estrella propone aventuras y experiencias infantiles donde los niños aprenden mientras se divierten. El universo infantil del hotel incluye además un parque con el barco del Capitán Estrella y diferentes atracciones.
Para ellos es un mundo de aventuras.
Para los padres puede significar algo igualmente valioso: verlos disfrutar de experiencias pensadas especialmente para su edad.
7. Crear, pintar y disfrutar del cine
Hay días en los que los niños necesitan bajar un poco el ritmo —o simplemente descansar del sol durante algunas horas—.
En La Terraza de Mariana se realizan actividades como clases de arte, cine infantil y otras propuestas de entretenimiento.
Es una excelente alternativa para intercalar los planes acuáticos con experiencias creativas.
8. Jugar juntos en familia
Las vacaciones también son una oportunidad para recuperar algo que a veces se pierde entre colegio, trabajo y rutinas: jugar juntos.
En La Pinta Lounge o Sala para Teenagers, las familias encuentran alternativas como billar, futbolito, air hockey y ping pong.
La ventaja de este tipo de espacios es que el entretenimiento deja de estar dividido entre “planes para niños” y “planes para adultos”.








